
Parece que ayer, Hugo Martínez
andaba preocupadillo con mi supuesto anonimato. Bueno, pues si ese es tu mejor
argumento en contra del contenido de mi entrada, al margen de ese otro sesudo y
profundo de que” Contiene algunos
disparates”, decirte que lo correcto sería concretar y rebatir esos disparates,
en lugar de limitarse a titular.
No voy a justificar el error de
la falta de identificación de mi blog, reconozco mis errores, y los enmiendo,
pero si se puede admitir un argumento a mi favor, decir que tan solo ha sido
fruto de mi maldita impaciencia, y en absoluto de una posible cobardía.
Como se puede observar, el blog
es nuevo. Yo no soy precisamente una profesional de las nuevas tecnologías,
aunque aprendo rápido y sin límites. Alguien más meticuloso que yo, habría
diseñado inicialmente un blog completo, con datos del perfil incluidos. Yo no,
a mi me ha podido mi necesidad de instrumentalizar ese blog para el fin por el
que en realidad ha sido creado, escribir lo que siento y pienso. Además mis amigos conocen perfectamente quien se esconde tras el nombre de "Bruja de las Mechas", y es precisamente para éllos que he creado este blog. No había mas pretensión.
Una vez confesado el pecado,
hecho el acto de contrición, la penitencia ya está servida ¡El haber sido
descubierta en tan flagrante ocultación de personalidad por el prestigioso Hugo
Martínez Abarca, me ha colocado en la picota del mundo de los seres contradictorios! Vamos, creo que no podré
soportarlo, y después de esta entrada, tendré que plantearme mi continuidad
como bloguera.
Y por supuesto, enmendar el error
¡Fuera las caretas! Me llamo Pilar García de Gracia, me siento ciudadana del
mundo, tengo 55 años de edad (¡una jovenzuela!), soy licenciada en Psicología,
titulación bastante más modesta que la de Javier Viondi, pero legitimada por mi
notoria credibilidad, y porque yo si puedo demostrarlo con documentos.
Al contrario que ciertos dirigentes de IU,
como el renombrado Miguel Ángel Gómez Cortines, al terminar mi carrera oposité y conseguí un trabajo que me ha permitido
vivir durante muchos años sin ser parásito de ninguna organización, y dedicar
el tiempo libre diario que mis obligaciones laborales y familiares me
permitían, al trabajo solidario (sindical, partido y ONG), que he desarrollado
durante casi 40 años de mi vida.
Nunca he buscado colocarme en un
puesto institucional, por lo tanto mi
conciencia anda muy tranquila sobre actuaciones similares a las llevadas a cabo
por algún diputado firmante del renombrado Manifiesto por la Regeneración, que
ahora habla de ética, cuando no le tembló la mano para elegir consejera de
Telemadrid, a una doble imputada por delitos de corrupción y miembro de la dirección del PSM.
Tampoco he sentido jamás la
necesidad de ser elegida para puestos de responsabilidad regional o federal
dentro de las organizaciones a las que he pertenecido, aunque seguro que jamás
hubiera tomado las riendas de ninguna Asamblea Local de IU, siendo miembro de
una gestora, como en el caso de Rubén Bejarano, Tania Sánchez y Miguel Ángel
Gómez (¿de qué me suena?), para conseguir con incompetencia, rencor y falta de responsabilidad hacerla
desaparecer. Yo, como el buen político, habría utilizado el diálogo, la
negociación y el consenso para solucionar el conflicto, en lugar de la desidia,
el abandono de obligaciones y el olvido.
Tampoco soy responsable de este
hecho http://www.que.es/madrid/201202272049-concejal-velilla-antonio-tomado-posesion-cont.html?anker_4 porque yo no elaboré como Pepa Merin y
después aprobé en una ejecutiva una lista paracaidista, que compitiera con la que legítimamente había
aprobado por unanimidad una Asamblea, y así colocar en entredicho las
actuaciones de IUCM con su electorado.
Y poco más, porque al contrario
que alguna conocida dirigente de IU, famosa por sacar a pasear su pedigrí
familiar cuando se siente acorralada, a mi no me gusta airear mi curiculum
político, aunque puedo asegurar que es bastante más interesante que el de ella.
Pero en agradecimiento por toda
esa trayectoria dedicada a trabajar por conseguir ese mundo mejor, IUCM me
expulsó hace unos meses, sin expediente, sin audiencia y sin defensa, tan solo
con una carta firmada por Rubén Bejarano, saltándose a la torera no solo el contenido de
nuestros estatutos en materia de garantías democráticas a los afiliados, sino
la misma Constitución y la Declaración Universal de los Derechos Humanos ¡Con
dos “cohones”! Todavía espero la rectificación y las disculpas de los
responsables.
Subsanado el incógnito de mi identidad,
me despido con un cordial saludo, deseando que seáis muy felices, que aparquéis
la demagogia y os pongáis a trabajar con los mecanismos de los que ya se
dispone en IU. Solo hace falta dotarles de contenido, cumplir con lo aprobado
en Asambleas, dejar de hipotecar nuestras actuaciones políticas internas y
externas para el mantenimiento de puestos de trabajo a gorrones, y debatir en
los órganos correspondientes, en lugar de hacerlo en los vestíbulos y
despachos.
¡Fuera todas las máscaras y que
la razón venza al sinsentido!

