martes, 28 de febrero de 2012

¡Señores y señoras, fuera máscaras!


Parece que ayer, Hugo Martínez andaba preocupadillo con mi supuesto anonimato. Bueno, pues si ese es tu mejor argumento en contra del contenido de mi entrada, al margen de ese otro sesudo y profundo  de que” Contiene algunos disparates”, decirte que lo correcto sería concretar y rebatir esos disparates, en lugar de limitarse a titular.

No voy a justificar el error de la falta de identificación de mi blog, reconozco mis errores, y los enmiendo, pero si se puede admitir un argumento a mi favor, decir que tan solo ha sido fruto de mi maldita impaciencia, y en absoluto de una posible cobardía.

Como se puede observar, el blog es nuevo. Yo no soy precisamente una profesional de las nuevas tecnologías, aunque aprendo rápido y sin límites. Alguien más meticuloso que yo, habría diseñado inicialmente un blog completo, con datos del perfil incluidos. Yo no, a mi me ha podido mi necesidad de instrumentalizar ese blog para el fin por el que en realidad ha sido creado, escribir lo que siento y pienso. Además mis amigos conocen perfectamente quien se esconde tras el nombre de "Bruja de las Mechas", y es  precisamente para éllos que he creado este blog. No había mas pretensión.

Una vez confesado el pecado, hecho el acto de contrición, la penitencia ya está servida ¡El haber sido descubierta en tan flagrante ocultación de personalidad por el prestigioso Hugo Martínez Abarca, me ha colocado en la picota del mundo de los seres  contradictorios! Vamos, creo que no podré soportarlo, y después de esta entrada, tendré que plantearme mi continuidad como bloguera.

Y por supuesto, enmendar el error ¡Fuera las caretas! Me llamo Pilar García de Gracia, me siento ciudadana del mundo, tengo 55 años de edad (¡una jovenzuela!), soy licenciada en Psicología, titulación bastante más modesta que la de Javier Viondi, pero legitimada por mi notoria credibilidad, y porque yo si puedo demostrarlo con documentos.

 Al contrario que ciertos dirigentes de IU, como el renombrado Miguel Ángel Gómez Cortines, al terminar mi carrera oposité  y conseguí un trabajo que me ha permitido vivir durante muchos años sin ser parásito de ninguna organización, y dedicar el tiempo libre diario que mis obligaciones laborales y familiares me permitían, al trabajo solidario (sindical, partido y ONG), que he desarrollado durante casi 40 años de mi vida.

Nunca he buscado colocarme en un puesto  institucional, por lo tanto mi conciencia anda muy tranquila sobre actuaciones similares a las llevadas a cabo por algún diputado firmante del renombrado Manifiesto por la Regeneración, que ahora habla de ética, cuando no le tembló la mano para elegir consejera de Telemadrid, a una doble imputada por delitos de corrupción y miembro de la  dirección del PSM.

Tampoco he sentido jamás la necesidad de ser elegida para puestos de responsabilidad regional o federal dentro de las organizaciones a las que he pertenecido, aunque seguro que jamás hubiera tomado las riendas de ninguna Asamblea Local de IU, siendo miembro de una gestora, como en el caso de Rubén Bejarano, Tania Sánchez y Miguel Ángel Gómez (¿de qué me suena?), para conseguir con  incompetencia, rencor  y falta de responsabilidad hacerla desaparecer. Yo, como el buen político, habría utilizado el diálogo, la negociación y el consenso para solucionar el conflicto, en lugar de la desidia, el abandono de obligaciones y el olvido.

Tampoco soy responsable de este hecho http://www.que.es/madrid/201202272049-concejal-velilla-antonio-tomado-posesion-cont.html?anker_4  porque yo no elaboré como Pepa Merin y después aprobé en una ejecutiva una lista paracaidista,  que compitiera con la que legítimamente había aprobado por unanimidad una Asamblea, y así colocar en entredicho las actuaciones de IUCM con su electorado.

Y poco más, porque al contrario que alguna conocida dirigente de IU, famosa por sacar a pasear su pedigrí familiar cuando se siente acorralada, a mi no me gusta airear mi curiculum político, aunque puedo asegurar que es bastante más interesante que el de ella.

Pero en agradecimiento por toda esa trayectoria dedicada a trabajar por conseguir ese mundo mejor, IUCM me expulsó hace unos meses, sin expediente, sin audiencia y sin defensa, tan solo con una carta firmada por Rubén Bejarano,  saltándose a la torera no solo el contenido de nuestros estatutos en materia de garantías democráticas a los afiliados, sino la misma Constitución y la Declaración Universal de los Derechos Humanos ¡Con dos “cohones”! Todavía espero la rectificación y las disculpas de los responsables.

Subsanado el incógnito de mi identidad, me despido con un cordial saludo, deseando que seáis muy felices, que aparquéis la demagogia y os pongáis a trabajar con los mecanismos de los que ya se dispone en IU. Solo hace falta dotarles de contenido, cumplir con lo aprobado en Asambleas, dejar de hipotecar nuestras actuaciones políticas internas y externas para el mantenimiento de puestos de trabajo a gorrones, y debatir en los órganos correspondientes, en lugar de hacerlo en los vestíbulos y despachos.

¡Fuera todas las máscaras y que la razón venza al sinsentido!




2 comentarios:

  1. No, esa era una de las críticas, no la única. Y mi crítica no era a que fuera anónimo, sino que destacaba que un blog no firmado denunciara que hubiera quien no hiciera pública su firma a un manifiesto y tuviera clarísimo que quien oculta su firma es porque está esperando a ver cuál es el sol que más calienta.
    Respeto muchísimo el anonimato en internet de activistas políticos porque muchas veces responde a que no pueden ser destapados en su curro para no padecer castigos. Yo tengo mi trabajo y afortunadamente en él no tengo ningún problema porque sepan que dedico el tiempo que me deja el trabajo a activismo político y social, pero eso no me hace ser tan insolidario como para no comprender que hay gente que tiene una dificultad en el curro mayor. De todas formas hay quienes trabajan en la política y no sólo no comprenden a quienes tienen dificultades en el curro sino que osan llamar vagos y vividores a quienes sacamos horas para trabajar y hacer política. Pero eso no es problema tuyo (a diferencia de ti yo sí diferencio churras y merinas).
    Simplemente me parecía una de las inconsistencias más grotescas del texto. Nada más.

    ResponderEliminar
  2. Si eso mismo es lo que yo digo, que lo de mi anonimato no era la única crítica, sino que también decías que contenía algunos disparates. Ves, estamos de acuerdo. También estoy de acuerdo contigo en que no se puede generalizar lo de las firmas anónimas –aquí me ha fallado la empatía- porque en los tiempos que corren , se justifica totalmente el que los ciudadanos tengan miedo a que se les identifique con las siglas de IU y puedan perder su trabajo. Quizás sea porque yo, en mi trabajo (una sociedad anónima no familiar), siempre he dejado claras mi ideología y mi militancia ¿Sin problemas? No, todo lo contrario, he vivido la represión a tope, pero también mis jefes han terminado por aceptarme por mi buena disposición al trabajo y por hacerlo bien, aunque llevara añadida la imposición de respetar mis principios de incansable militante de izquierdas.
    Rectifico pues, y ahora digo que me refiero a “ese grupo de firmantes que a pesar de que su adhesión pública a este manifiesto no les pueda suponer el más mínimo trastorno para su vida laboral, personal, familiar o mental, andan esperando la inclinación de la balanza para desdecirse de lo vindicado o no.” Cambia el párrafo mentalmente.
    Tu mismo lo dices, el problema de quienes “osan llamar vagos y vividores a quienes sacamos horas para trabajar y hacer política”, no es mi caso. Ya he dicho que lo he hecho durante casi 40 años. Sería echarme piedras sobre mi propio tejado. No entiendo por tanto, el por qué me dices que yo mezclo churras con merinas. Mira las churras pueden ser esos fantásticos compañeros que trabajan de liberados en IU, con honestidad y plena dedicación, además de todos aquellos que tienen su curro fuera de IU, y que después también dedican un porrón de horas a la organización. Y las merinas serían todos aquellos “vagos y vividores” que, llevan años chupando de la leche de la vaca de IU, sin oficio ni beneficio, saltando de liberación en liberación y conspirando con la única pretensión de seguir bebiendo esa leche, porque fuera de esa vaca serían incapaces de sobrevivir. Y de momento no pongo mas nombres, pero hay para rellenar bastante espacio. Si lo prefieres, podemos alterar el nombre a los grupos, los primeros merinas, y los segundos churras.
    Y por último, respetando tu opinión, mi texto no contiene incoherencias, y mucho menos resulta grotesco. Se empieza por eso, y se acaba llamando a la gente vigoréxica. Ya sabes:)

    ResponderEliminar